Utena, la chica revolucionaria. Capítulo 39

¿Por qué...?

 

¿Por qué...?

 

Me recuerdas al Dios que una vez amé.

Pero tú no puedes ser mi príncipe.

Porque eres una chica.

 

Hime... Himemiya...

 

Te dije que esto no era un juego.

 

El duelo llamado Revolución... ¿eh?

 

No te lo quites aún.

 

Como representante de todos los duelistas, ha entrado en la Arena de los Duelos.

 

Hasta que todo esté decidido, continuad siendo duelistas.

 

Yo ya me quité el mío.

 

Deberíamos darnos prisa y olvidar todo esto.

 

Me pregunto si ésta es una de esas cosas que se pueden olvidar.

 

Ahora que lo pienso... Me he olvidado del nombre de ese chico.

 

¿Ese chico?

 

Hace mucho, cuando mi hermana mayor todavía era una niña, casi se ahogó en un río.

Ese día, un chico saltó al río para intentar salvarla.

 

¿Y qué pasó?

 

Mi hermana tuvo suerte y la salvó un adulto que estaba cerca, pero...

... el chico que intentó salvarla y saltó en el río fue arrastrado río abajo.

 

¿Murió?

 

Pensé que mi hermana era muy fría por olvidar su nombre tan rápidamente.

Pero ahora que yo intento recordarlo, parece que también lo he olvidado.

 

Hey...

 

Hey...

 

¿Por qué nos cuentas eso ahora?

 

Anthy, la espada.

 

¿Qué pasa? ¿A qué esperas?

 

Yo...

 

¿Te estás arrepintiendo de lo que has hecho?

 

Parece que tu amiga cayó en la desgracia al final.

 

Sí. Todo es por mi culpa. ¿Me odias ahora?

 

Puede que si intentara ser un príncipe como antes, nadie tendría que sufrir.

 

Siento tus heridas siempre, tu sufrimiento, con mi propio cuerpo.

 

Tú has elegido este camino, conociendo el mundo entero.

 

Conociendo todo tu ser, te amo.

 

Sí, hermano mayor.

 

Anthy, la espada.

 

Muy bien. Eres una buena chica, Anthy.

 

La Puerta de la Rosa. El umbral que conduce al poder para revolucionar el mundo.

 

Han llegado.

 

¡Anthy!

 

Hime... miya... no debes... Hi... me...

 

Mi entrometido héroe... Gracias por dejarme el sabor un poco amargo de la verdadera amistad.

 

Adiós.

 

Tú... no debes... Hime... miya... Hime...

 

El millón de espadas que arden con el odio de la humanidad.

Se revuelven a la vista de la espada del príncipe.

 

La bruja... la bruja... la bruja... bruja... maldita bruja... bruja...

 

Himemiya... ¡Himemiya!

 

Empuñar las espadas del príncipe hacia ella.

 

Ese es el destino de la Novia de la Rosa.

 

Anthy lo quiso así ella misma.

 

Himemiya. ¡Himemiya!

 

Himemiya... ¡Himemiya!

 

¡¡HIMEMIYA!!

 

Ha llegado el momento de romper el sello.

 

Ha llegado el momento de abrir la puerta a un nuevo mundo.

 

Akio... salva a Himemiya.

 

¡Akio!

 

Eh... sálvala...

 

Salva a... Himemiya...

 

No deberías moverte. Atenderé tus heridas más tarde.

 

Qué niña más amable. ¿Estás llorando?

 

¿Ves la puerta con forma de rosa allí?

 

En su interior está aquello que es eterno, lo brillante y el poder de los milagros.

 

Con ese poder, todo es posible.

 

No puedes hacerlo. Eres una chica, ¿no?

 

Eso es poder. Con poder, todo es posible.

 

Puedes incluso liberarla de su fatalidad.

 

Pero la forma en que ese poder se usa...

... la decido yo.

 

No te pongas tan miserable.

 

Lo has intentado duramente hasta ahora; no necesitas culparte.

Has conservado tu Anillo de la Rosa hasta ahora.

 

Te voy a dar un beso como recompensa.

 

Es tu premio de consolación.

 

¿La espada falla otra vez?

 

Dime, ¿cuando recuperaré el Poder de Dios?

 

Bueno, no importa. La Novia de la Rosa es mía.

 

Siempre puedo...

 

Me sorprende que te las hayas arreglado para levantarte.

 

No me digas que pretendes abrir esa puerta en serio.

 

No te molestes. La espada del príncipe ya está rota.

 

El sello ya no puede...

 

El sello no puede romperse. Es imposible para ti.

Te derroté y...

 

Muy bien.

 

Haz lo que te dé la gana.

 

¡Himemiya!

 

¡¡Himemiya!!

 

Me recuerda de verdad a mi antiguo yo.

Yo solía ser así.

 

La fe es valiosa.

 

Es la única forma de cambiar el mundo.

 

Pero la fe por sí misma no cambia nada.

 

Sin poder, uno se encuentra sencillamente dependiendo de otro para vivir.

 

He asumido bastantes riesgos para conseguir el poder revolucionario.

Así es como funciona el mundo...

¡¡Cállate!

 

Himemiya... no te dejaré morir...

 

¿Sabes lo feliz que era... sólo estando contigo...?

 

¡¿Qué-qué demo...?!

 

¡Las espadas!

 

Esto es...

 

¡¡PARA!!

 

¡No lo abras! ¡No sabes qué pasará!

 

¡¡PARA!!

 

¡Para!

 

Himemiya... Himemiya...

 

¿Quién eres?

 

He venido a salvarte.

Pero tú eres una...

 

He venido hasta aquí para encontrarte.

 

Así que, no tengas miedo de nuestro encuentro, de nuestro mundo.

 

Himemiya... Himemiya... ¡Himemiya!

 

¡Himemiya!

 

¿Señorita... Utena...?

 

Himemiya... Al final... nos hemos encontrado.

 

¡¡SEÑORITA UTENA!!

 

¡Señorita Utena!

Himemiya... ¡Coge mi mano!

¡No debes...! ¡Corre y huye! Las espadas están...

¡Coge mi mano! ¡Vamos, Himemiya!

¡No lo entiendes! Si no corres rápido...

¡Himemiya! ¡De prisa, coge mi mano!

 

¡Te lo ruego!

 

¡Corre! ¡Corre y coge mi mano!

 

Algún día... Algún día, nosotras dos...

 

Como había pensado... yo no podía... llegar a ser un príncipe.

 

Lo siento, Himemiya. Siento haber pretendido ser un príncipe...

 

Perdóname.

 

Me parece que Utena no está aquí. Quería hacer los deberes con ella.

 

¿Qué quieres hacer cuando te gradúes?

Voy a ir al instituto, por supuesto.

 

No, quiero decir en el futuro.

No lo he decidido aún.

Yo quiero ser una actriz.

 

¿Crees que puedes hacer teatro kabuki?

 

Tía, es muy serio.

 

Bueno, yo estoy pensando en nuestra reunión dentro de 10 años.

Hey...

¿Y qué harás tú?

¿Yo?

En tu futuro.

 

Puede que deba ser una jugadora de béisbol.

Eh, ¿no se supone que las mujeres son buenas atrapando chicos guapos?

¡Has dado en el clavo!

¡Ahora enseñas tu verdadera cara!

Tú eres la que no paraba de decir "señorita Utena, señorita Utena" todo el rato.

Eh, ¿tienes algún problema con eso?

Eh, ¿quién era esa Utena?

¿Qué?, ¿no lo sabes?

¿Recuerdas? Es esa chica que siempre vestía como un chico.

Los profesores siempre estaban echándole la bronca.

¡Ah, ya la recuerdo!

¿Pero no le dieron una paliza y la hospitalizaron hace un mes o dos?

¿Eh? ¿La hospitalizaron? Oí que una amiga o un amante le traicionó y dejó la escuela.

Yo oí que había tenido problemas con el director y fue expulsada.

Bueno, tampoco importa tanto.

 

Este es el tiempo, ¿lo tienes?

¡Sí!

Estás hablando sobre mi trabajo del próximo semestre.

He oído que has aumentado tus entrenamientos de artes marciales últimamente.

Quiero recuperar lo que había perdido mientras estaba jugando.

¿Jugando, eh?

 

El té está listo.

Gracias.

Estaremos ahí ya mismo.

 

¡Siguiente!

¡Sí!

 

Qué tiempo más bueno.

¡Wa-ka-ba!

 

Tienes para mí, tu mejor amiga en el mundo entero, un regalo de cumpleaños, ¡¿verdad?!

 

No ha pasado tanto tiempo desde entonces, pero todo el mundo la ha olvidado completamente.

Después de todo, no causó ninguna revolución.

Sólo fue una transeúnte de este mundo.

 

Es el momento empezar de nuevo con los Anillos de la Rosa.

Cuento contigo, Anthy.

 

No sabes lo que ha pasado, ¿verdad?

¿Qué?

De acuerdo. Por favor, continúa jugando a ser el príncipe dentro de tu ataúd siempre.

 

Pero yo tengo que irme.

¿Irte? ¿A dónde?

Esa persona no ha desaparecido. Simplemente se ha marchado de tu mundo.

 

¿De qué estás hablando?

¡Es- espera un minuto! ¡Anthy!

¡¡Anthy!!

 

Adiós.

 

Ahora es mi turno de ir a por ti.

No importa dónde estés, ¡seguro que te encontraré!

 

¡Espérame, Utena!

 

Eh, si algo te molesta, dímelo.

Quiero ser tu amiga.

 

Y algún día, nosotras...

 

¿Algún día, nosotras...?

 

ALGÚN DÍA, BRILLAREMOS JUNTAS

FIN