¿Por qué...?
¿Por qué...?
Me recuerdas al Dios que una vez amé.
Pero tú no puedes ser mi príncipe.
Porque eres una chica.
Hime... Himemiya...
Te dije que esto no era un juego.
El duelo llamado Revolución... ¿eh?
No te lo quites aún.
Como representante de todos los duelistas, ha entrado en la Arena de los Duelos.
Hasta que todo esté decidido, continuad siendo duelistas.
Yo ya me quité el mío.
Deberíamos darnos prisa y olvidar todo esto.
Me pregunto si ésta es una de esas cosas que se pueden olvidar.
Ahora que lo pienso... Me he olvidado del nombre de ese chico.
¿Ese chico?
Hace mucho, cuando mi hermana mayor todavía era una niña, casi se ahogó en un río.
Ese día, un chico saltó al río para intentar salvarla.
¿Y qué pasó?
Mi hermana tuvo suerte y la salvó un adulto que estaba cerca, pero...
... el chico que intentó salvarla y saltó en el río fue arrastrado río abajo.
¿Murió?
Pensé que mi hermana era muy fría por olvidar su nombre tan rápidamente.
Pero ahora que yo intento recordarlo, parece que también lo he olvidado.
Hey...
Hey...
¿Por qué nos cuentas eso ahora?
Anthy, la espada.
¿Qué pasa? ¿A qué esperas?
Yo...
¿Te estás arrepintiendo de lo que has hecho?
Parece que tu amiga cayó en la desgracia al final.
Sí. Todo es por mi culpa. ¿Me odias ahora?
Puede que si intentara ser un príncipe como antes, nadie tendría que sufrir.
Siento tus heridas siempre, tu sufrimiento, con mi propio cuerpo.
Tú has elegido este camino, conociendo el mundo entero.
Conociendo todo tu ser, te amo.
Sí, hermano mayor.
Anthy, la espada.
Muy bien. Eres una buena chica, Anthy.
La Puerta de la Rosa. El umbral que conduce al poder para revolucionar el mundo.
Han llegado.
¡Anthy!
Hime... miya... no debes... Hi... me...
Mi entrometido héroe... Gracias por dejarme el sabor un poco amargo de la verdadera amistad.
Adiós.
Tú... no debes... Hime... miya... Hime...
El millón de espadas que arden con el odio de la humanidad.
Se revuelven a la vista de la espada del príncipe.
La bruja... la bruja... la bruja... bruja... maldita bruja... bruja...
Himemiya... ¡Himemiya!
Empuñar las espadas del príncipe hacia ella.
Ese es el destino de la Novia de la Rosa.
Anthy lo quiso así ella misma.
Himemiya. ¡Himemiya!
Himemiya... ¡Himemiya!
¡¡HIMEMIYA!!
Ha llegado el momento de romper el sello.
Ha llegado el momento de abrir la puerta a un nuevo mundo.
Akio... salva a Himemiya.
¡Akio!
Eh... sálvala...
Salva a... Himemiya...
No deberías moverte. Atenderé tus heridas más tarde.
Qué niña más amable. ¿Estás llorando?
¿Ves la puerta con forma de rosa allí?
En su interior está aquello que es eterno, lo brillante y el poder de los milagros.